
Los días 19 y 20 de Febrero, los peques del cole, nos convertimos en pequeñ@s panader@s.

Y así, con un poco de inocencia, mucha ilusión y un diez en comportamiento, elaboramos el pan más rico del día.
La infancia es tiempo de inocencia. Son peldaños muy altos y huellas de pisadas muy pequeñitas. Es un mágico lugar de sueños donde todo es posible y lo mejor está justamente empezando. La infancia es para explorar... es para remar... y llegar... y tocar ... y ver ... y gustar... y oír... y aprender... pero, sobre todo, para crecer.