
Partimos de la necesidad de conocer y cuidar nuestro cuerpo, y
saber cómo funcionan nuestros sentidos.
Una buena dieta y hacer ejercicio, nos ayudan a conseguir un
mayor bienestar emocional y a prevenir enfermedades.
La infancia es tiempo de inocencia. Son peldaños muy altos y huellas de pisadas muy pequeñitas. Es un mágico lugar de sueños donde todo es posible y lo mejor está justamente empezando. La infancia es para explorar... es para remar... y llegar... y tocar ... y ver ... y gustar... y oír... y aprender... pero, sobre todo, para crecer.