
Resultó una mañana realmente divertida, en la cual los alumnos además de
aprender cosas muy interesantes, volvieron a recordar lo mágico y divertido que
es el leer.
La infancia es tiempo de inocencia. Son peldaños muy altos y huellas de pisadas muy pequeñitas. Es un mágico lugar de sueños donde todo es posible y lo mejor está justamente empezando. La infancia es para explorar... es para remar... y llegar... y tocar ... y ver ... y gustar... y oír... y aprender... pero, sobre todo, para crecer.